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Sexenio Democrático

El sexenio democrático 1638

Sexenio Democrático

Sexenio Democrático fue el período de la historia de España transcurrido desde el triunfo de la revolución de septiembre de 1868 hasta el pronunciamiento de diciembre de 1874 que dio comienzo a la etapa conocida como Restauración.

El sexenio democrático 1638Reinado de Amadeu I de Saboya

Con la Revolución de 1868, Isabel II fue destronada y fue proclamada una monarquía constitucional. Fue puesto como regente el general Serrano. En la época había una dificultad inherente al cambio de régimen y de encontrar a un rey que aceptara el cargo. Finalmente el 16 de noviembre de 1870 con el apoyo del sector progresista de las Cortes Generales y de los Carlistas, Amadeu, de la casa de Saboya, fue posado como Rey.

Amadeu tuvo serias dificultades debido a la inestabilidad de los políticos españoles, a las conspiraciones republicanas, a los movimientos carlistas (Tercera Guerra Carlista), al movimiento separatista de Cuba, a las disputas entre sus propios aliados ya un intento de asesinato. Abdicó por cuenta propia el dia 11 de febrero del año 1873. A su partida, se proclamó la Primera República Española.

Primera República

Con la renuncia de Amadeu I, la población de Madrid y diputados republicanos fundaron la Primera República Española. Se forman dos corrientes principales: los unitarios, que prefieren un estado de control centralizado, y los federales, que proponen una menor centralización del poder en favor de regiones administrativas menores.

La primera República española duró aproximadamente once meses, en los cuales pasaron cuatro presidentes. El primer presidente fue Estanislao Figueras (unitario). En junio del mismo año, la asamblea constituyente empobre Francisco Pi y Margall (federal). Rebeliones separatistas por todo el país inducen la renuncia de Pi y Margall, que fue sucedido por Nicolás Salmerón (federal), que ordena al ejército sofocar las revueltas.

La debilidad de su nacimiento, que provocó la posterior restauración bourbónica, se debió a varios factores, entre los que destacan la falta de una base social suficiente, dado el descontento de los campesinos y trabajadores; La organizada oposición de los conservadores o monárquicos, incluidos los levantamientos carlistas y la carencia de una burguesía que sostenía el sistema.